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jueves, 15 de agosto de 2013

El paso del mito al logos

Una insaciable curiosidad, existente en todos los grupos humanos, llevaba a los griegos a preguntarse por el movimiento del sol, la luna y las estrellas. A todo querían encontrarle un principio fundamental capaz de proporcionar una explicación global y satisfactoria de lo que sucedía, incluso del hombre. Para explicar globalmente la realidad, las cosas que sucedían en su entorno, surgieron múltiples respuestas. Cuando entre las muchas respuestas posibles se prefirió la explicación racional a la explicación mítica, tuvo lugar el nacimiento de la filosofía.
La pregunta por el universo, por la naturaleza, por su origen y la causa de sus procesos era una pregunta racional, basada en análisis y que requería análisis. No bastaba el recurso a una leyenda mitológica para convencer.

MITO: Es un conjunto de narraciones tradicionales (poéticas, simbólicas, religiosas) acerca del mundo, los hombres, los dioses y la naturaleza, con la pretensión de explicar globalmente la realidad y los enigmas más acuciantes sobre el origen y naturaleza del universo, del hombre, la civilización y la técnica. Pero la filosofía racional no renunciará a esta pretensión de explicación total, de dar respuestas últimas a la totalidad de lo real.
Pero el mito consiste también en una actitud intelectual ante la realidad:
a)Las fuerzas naturales -fuego, viento, huracanes- se personifican y divinizan, responsabilizando a dioses de los acontecimientos y sucesos.
b)No se aportan pruebas de lo dicho. Aparecen muchos elementos imaginativos o sentimentales. Una tempestad se desata porque Zeus se enfurece; el buen tiempo se debe a que la diosa de la fertilidad ha decidido que haya buena cosecha, etcétera.
c)Pero todas estas explicaciones resultan arbitrarias, propias del hombre precientífico. El orden natural y los hechos atmosféricos o meteorológicos requieren una explicación racional, que los haga previsibles; no basta el lenguaje poético o mítico ni la voluntad antojadiza de los dioses, por más que esta se someta al destino u otras fatalidades. Contra el destino, nada pueden los hombres ni los dioses (Edipo).
d)Así, la ciencia resulta imposible. No se concibe la ciencia sin leyes o regularidades en la sucesión de los acontecimientos. ¿Cómo descubrirlas, si por principio se niega su existencia? La filosofía criticará la arbitrariedad de las intervenciones divinas, y despoja a la idea de necesidad de su carácter ilógico/misterioso/fatalista para adecuarla a la racionalidad de lo real.
e)Se plantea el problema del origen del mundo, de la naturaleza. Pero el mito responde que todos los dioses son engendrados, que los dioses hacen/crean el mundo. Con esto no hay nada eterno, y por tanto queda sin explicar el origen último de las cosas/del mundo.
f)Todos los sucesos dependen del capricho de los dioses en el pensamiento mítico, mientras que los filósofos buscan el principio (arkhé) último y eterno que todo lo originó y que, por tanto, debería seguir presente en todo. La pregunta fundamental es por la naturaleza (physis) de las cosas: ¿cuál es la realidad permanente y última detrás de lo que se ve, oculta tras lo que percibimos por nuestros sentidos?
g)Se busca una interpretación del universo que explique de veras la realidad. Indagan un primer principio, no imaginativo ni poético, de provenga todo el mundo y todas las cosas, porque del no-ser, de la nada, no puede surgir el universo, la realidad tan compleja que conocemos.

LOGOS o explicación racional: se opone a lo mítico por el progresivo rechazo de los elementos poéticos, imaginativos y afectivos de los relatos anteriores para centrarse en el logos o razón que explica las cosas.
a)A preguntas planteadas con claridad se buscan respuestas concretas: ¿cuál es el origen del universo? La respuesta exige elementos reales: agua, fuego, aire, tierra... Ahora se trata de elementos objetivos -conocidos por todos-, físicos, naturales, no religiosos ni poéticos o sobrenaturales.
b)Los dioses son eliminados como parte de la explicación racional. Entre las causas del mundo y de sus procesos se busca la principal, el principio que gobierna el nacimiento y desaparición de las cosas (día-noche, estaciones, movimiento de los astros...).
c)La idea de "necesidad" sustituye al capricho divino en la explicación de los acontecimientos: las cosas no pueden suceder porque los dioses quieran, sino porque debe existir una ley u orden en el mundo que los provoque y explique: las cosas suceden cuando y como tienen que suceder, y el hombre que conoce la realidad puede influir en el curso de los acontecimientos (adquisición clave de la cultura occidental).
d)Se descubre el orden y armonía existente en la naturaleza, pues sus movimientos son regulares, cíclicos, y en los fenómenos se aprecian proporciones constantes... Se deduce, además, que el orden y las leyes existentes en la naturaleza no vienen de fuera, no responden al capricho de los dioses: el mundo es un cosmos ordenado y bello, no un caos. Los misterios de la naturaleza deben ser explicados desde ella misma.
e)Importancia de la noción de esencia, de cualidades permanentes y constantes en las cosas: la esencia de algo es lo que permanece a pesar de los cambios de apariencia (agua, sal, hombre en diversas culturas o razas...). Así surgieron parejas de conceptos: permanente-cambiante; esencia-apariencia; lo idéntico-común entre objetos del mismo género, frente a las diferencias-peculiaridades. La esencia supone unidad en las cosas frente a la multiplicidad de sus estados y apariencias o diversidad de individuos...
f)Conocer será captar lo común y permanente de las cosas, y los griegos pensaban que los sentidos no bastaban para proporcionar tal conocimiento. Los sentidos sólo muestran lo mudable, aparente y cambiante de las cosas. Se requiere un esfuerzo intelectual para captar la naturaleza o el ser de las cosas. Por tanto, partían de una dualidad o diferencia radical entre la razón y los sentidos como fuentes de conocimiento. El modelo de referencia de los griegos en la búsqueda de un conocimiento verdadero serán las matemáticas y la geometría, capaces de proporcionar la mejor descripción de la estructura y proporciones de lo real.

-Razón → [unidad, esencia permanente, lo que es] → Realidad
-Sentidos → [pluralidad, apariencia, lo cambiante] → ¿Realidad?

g)Si existen esencias o cualidades permanentes que definen los objetos, un ejercicio importante será clasificarlos en géneros (minerales, plantas, animales, hombres), resultado de elementos constituyentes cuya combinación explica toda la realidad (el ADN es común a todos los seres vivos).

•Todo el universo se reduce a uno o muy pocos elementos fundamentales, clave en toda investigación racional. De ahí la búsqueda de los primeros principios de lo real.
La filosofía comienza cuando los elementos míticos son sustituidos por elementos racionales, lógicos o naturales en las explicaciones. Homero y Hesíodo son dejados a un lado como autoridades científicas (aunque hablar en contra de autoridades tan importantes en la tradición griega conlleve acusaciones de delito y desprecio a la autoridad política). Los mitos dejan de ser considerados fuente de conocimiento científico, porque cada pueblo tiene los suyos, diferentes a los demás, y todos resultan criticables. La idea de necesidad sustituye a la arbitrariedad impuesta por el capricho de los dioses. Se descubre la constancia de ciertas leyes (temperatura de ebullición y congelación del agua, peso de un material que flota...). Y se supone que debe existir un principio último de todo lo real.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Origen de la filosofía

El origen de la filosofía ha sido una cuestión controvertida a lo largo de la historia del pensamiento. Por lo general, los filósofos griegos han considerado que la filosofía nace con Tales de Mileto allá por el siglo VII a. de C., pero no se consideraba necesario explicar cómo se había producido ese surgimiento de una nueva forma de pensamiento. Sí parecía haber un común acuerdo en considerar la filosofía como la forma de pensamiento racional por excelencia, es decir, una forma de pensamiento que no recurre a la acción de elementos sobrenaturales para explicar la realidad y que rechaza el uso de una lógica ambivalente o contradictoria. Es a partir de la polémica que suscitan los filósofos alejandrinos durante el período helenístico cuando el origen de la filosofía comienza a convertirse en un problema. Y será a lo largo del siglo XX cuando se comiencen a encontrar respuestas explicativas de la aparición del fenómeno filosófico. Profundizaremos a lo largo de esta entrada en considerar las dos hipótesis más difundidas acerca del origen de la filosofía: aquella que sostiene el origen a partir de la filosofía oriental, y aquella otra que hace de la filosofía una creación original de los griegos...

La hipótesis del origen oriental
Los defensores de esta hipótesis mantienen que los griegos habrían copiado la filosofía oriental, por lo que la filosofía no podría considerarse una creación original del pueblo griego. Los primeros filósofos, sostiene esta hipótesis, habrían viajado a Egipto y Babilonia en donde habrían adquirido sus conocimientos matemáticos y astronómicos; lejos de ser los creadores de la filosofía habrían sido unos meros transmisores del saber oriental que, en contacto con la civilización griega habría alcanzado un desarrollo superior al logrado en sus lugares de origen. Esta hipótesis la mantuvieron:
-Los filósofos alejandrinos. En polémica con las escuelas filosóficas griegas, y con el ánimo de desacreditarlas, los filósofos alejandrinos ponen en circulación la tesis del origen oriental de la filosofía.
-Los padres apologistas cristianos. Con intención polémica similar a la de los filósofos alejandrinos, los primeros padres apologistas del cristianismo airean la hipótesis del origen oriental de la filosofía, hipótesis que posteriormente no será mantenida por la filosofía cristiana occidental.
La cuestión que se debate es si existe esa supuesta filosofía oriental... Si asimilamos la filosofía a un discurso racional entendido como la imposibilidad de recurrir a lo sobrenatural para explicar los fenómenos naturales, y al rechazo de la contradicción, resulta difícilmente sostenible la existencia de una filosofía oriental. La cuestión que se plantea, pues, es la de determinar si esa astronomía y esas matemáticas orientales eran o no eran filosofía. Los estudios sobre el tema parecen indicarnos que no, que la astronomía babilónica tendía a degenerar en astrología, es decir, en arte adivinatoria; y que las matemáticas egipcias, lejos de alcanzar el grado de abstracción necesario para considerarse ciencia, no superaron nunca el estadio de unas matemáticas o de un saber práctico, generado al amparo de las necesidades de medición de los terrenos después de cada una de las inundaciones periódicas del Nilo.
¿Qué hace que sea en Grecia donde se desarrolle la filosofía y no en cualquier otra zona de Oriente? ¿Cómo explicar que, en una civilización concreta, se genere una forma de pensamiento nueva, en contraposición con las anteriores formas de pensamiento? ¿Cuáles son sus características? ¿Y cuáles eran las características del pensamiento anterior?
Tanto los orientales como los griegos disponían de una mitología y de unas creencias religiosas similares. Y la estructura explicativa de las mismas es también similar. Un mito es un relato acerca de los orígenes, una narración, no una solución a un problema; puede referirse al origen del mundo, o al origen de un objeto particular, o de una clase específica de animales, etc. Al mismo tiempo que narra, sitúa al hombre en la realidad, le asigna un papel, una función, un sentido, por lo que adquiere también una función social: hacer inteligible el orden social. La existencia de esta forma de pensamiento está atestiguada en todas las civilizaciones, y también, por supuesto, en la griega. De especial importancia para la comprensión de la aparición de la filosofía pueden ser los mitos de Hesíodo que encontramos especialmente en la teogonía. En todo caso, esas explicaciones míticas acerca del origen, comunes a todas las civilizaciones, poseen unas características también comunes que contrastan con las características del pensamiento filosófico: el recurso a entidades sobrenaturales para explicar ese origen, y el recurso a una lógica ambivalente, permitiendo que el mismo elemento o la misma entidad se comporte ya sea como un dios, ya sea como un elemento natural, estarían entre las más significativas. El rechazo de estas características, será propio de la filosofía. Y tal rechazo no parece producirse en la llamada filosofía oriental.

La hipótesis de origen griego
Según esta hipótesis, la filosofía sería una creación original del pueblo griego. Nos vamos a centrar en las explicaciones de historiadores del siglo XX, de las que destacan...
-La explicación de J. Burnet. Es la llamada tesis del "milagro griego". Según esta hipótesis la filosofía habría aparecido en Grecia de una manera abrupta y radical como fruto de la genialidad del pueblo griego. Esta hipótesis prescinde de los elementos históricos, socioculturales y políticos, por lo que termina por no explicar nada, cayendo en un círculo vicioso: Los griegos crean la filosofía porque son geniales, y son geniales porque crean la filosofía. La mantiene en su obra 'La Aurora de la filosofía griega' (1915).
-La explicación de F. M. Cornford. Defiende la tesis del desarrollo del pensamiento filosófico a partir del pensamiento mítico y religioso. Según esta hipótesis, la filosofía sería el resultado de la evolución de las formas primitivas del pensamiento mítico de la Grecia del siglo VII a. de C. Para Cornford existe "una continuidad real entre la primera especulación racional y las representaciones religiosas que entrañaba" de tal modo que "las maneras de pensar que, en filosofía, logran definiciones claras y afirmaciones explícitas ya estaban implícitas en las irracionales y intuiciones de lo mitológico”. En su obra 'De la religión a la filosofía' (1912), Cornford explica cómo la estructura de los mitos de Hesíodo en la 'Teogonía' se mantiene en las teorías de los primeros filósofos, rechazando estos solamente el recurso a lo sobrenatural y la aceptación de la contradicción. Destaca la influencia educativa de Homero y Hesíodo en la constitución y posterior desarrollo de la civilización griega, y analiza también cómo algunos de los conceptos que serán fundamentales posteriormente en la filosofía [moira (hado, destino), diké, (justicia), physis, (naturaleza), ley, dios, alma, etc.] proceden directamente del pensamiento míticoreligioso griego.
-La explicación de J. P. Vernant, en su obra 'Mito y pensamiento en la Grecia antigua' (1965), añade importantes elementos derivados del contexto sociocultural, político y económico de la época para explicar cómo este paso del mito a la racionalidad fue posible, y por qué se produjo en Grecia en lugar de en otra civilización de la época. La inexistencia de una casta sacerdotal, la figura del sabio, el predominio de la ciudad, la transmisión pública del saber, la libertad individual y el desarrollo de la escritura, hacen posible la puesta en entredicho de las explicaciones cosmológicas y su sustitución por una forma de pensamiento que no entrañe la creencia y la superstición propias de los pensamientos mítico y religioso. La estructura del mito hesiódico ('Teogonía') sirve de modelo según Vernant a toda la física Jonia, siguiendo a Cornford. En este mito, en efecto, la realidad se genera a partir de un estado inicial de indistinción, por segregación de parejas de contrarios que interactúan hasta acabar configurando toda la realidad conocida. Existen, pues, tres momentos fundamentales en el discurrir de la narración:
1)Se parte de un estado de indistinción del elemento originario.
2)De él brotan, por segregación, parejas de contrarios.
3)Conforme a un ciclo siempre renovado se produce una continua interacción de contrarios.
Ahora bien, esta misma estructura la encontramos en las explicaciones de los primeros filósofos jonios, pero en ellos ha tomado ya la forma de un problema: en la filosofía del mito está racionalizado. El mito es animista, mágico, recurre al invisible como fundamento de lo visible, acepta lo sobrenatural y lo extraordinario. La cosmología de los primeros filósofos modifica su lenguaje y cambia de contenido: en lugar de narrar los acontecimientos sucesivos, define los primeros principios constitutivos del ser; en lugar de presentarnos una lucha de dioses nos ofrece un intercambio mecánico de procesos o fenómenos naturales. ¿Cuáles son las condiciones bajo las que se produce este cambio? Para Vernant, el nacimiento de la filosofía es explicable aduciendo causas históricas y sociales. La inexistencia de una casta sacerdotal en Grecia, dadas las características especiales de la religión griega, elimina la posibilidad de instaurar un dogma religioso, así como la posibilidad de hacer de lo religioso un discurso cerrado, accesible sólo a los que pertenecen a la casta sacerdotal; no hay, pues, secretos que ocultar.
El sabio, que es a la vez adivino, poeta, profeta, músico, médico, purificador, curandero, pero distinto del sacerdote o chamán de las religiones orientales, y que tiene el poder de ver y hacer ver lo invisible, divulga sus conocimientos: la enseñanza se opone aquí a la iniciación esotérica en una doctrina. Los conocimientos se divulgan, desembarazándose así de la figura del mago. La expansión de la ciudad, correlativamente al auge económico derivado del comercio fundamentalmente, supone el advenimiento del ciudadano, circunstancia paralela al nacimiento y desarrollo de la filosofía. La importancia del linaje deja paso a la prioridad de la polis, de la comunidad, lo que suele ir acompañado de una organización política que reclama la publicidad. El saber es trasladado a la plaza, en plena ágora, siendo objeto de un debate público donde la argumentación dialéctica terminará por predominar sobre la iluminación sobrenatural.
La filosofía, pues, si bien enraizada en el mito, parece ser una creación original del pueblo griego. Su rechazo de lo sobrenatural, de lo mágico, de la ambivalencia, son signos de una racionalidad que difícilmente podemos encontrar en otras formas de pensamiento anterior.

martes, 8 de julio de 2008

Nicolás Copérnico

(1473-1543) Nace en Thorn, estudia en Cracovia (Polonia) y en varias universidades de Italia. Vuelve a Plonia, donde pasa el resto de su vida dedicado a la función de canónigo y al estudio de la astronomía. Su obra fundamental es 'De revolutionibus orbium celestium'.
Frente al sistema ptolomeico, según el cual la Tierra está inmóvil en el centro del Universo y a su alrededor giran el Sol, la Luna y las estrellas, Copérnico sostiene que en el centro del Universo está el Sol, inmóvil, y en torno a él giran los planetas dentro de sus órbitas. El Universo forma una unidad armónica perfecta, que puede investigarse experimentalmente y traducirse matemáticamente.
La razón del heliocentrismo de Copérnico es la belleza del Sol, éste puede cumplir mejor su función si está en el centro del Universo.
Su posición no es compartida por la mayoría de los científicos de la época, la Iglesia no la acepta, porque no se ajusta a la interpretación tradicional de la Biblia, y pone en entredicho -dicen- la consideración del hombre como centro de la creación; los protestantes, Lutero y Melanchton, también la rechazan. Pero su innovación metodológica, en la que integra experiencia y matemáticas, influye de manera determinante en el método científico y filosófico posterior. Éste es el inicio de la famosa "revolución copernicana".